¡Kodoish, Kodoish, Kodoish, Adonai ‘Tsebayoth!...
ABEL FERNÁNDEZ al servicio del Altísimo
Te ofrezco la mayor de las libertades: la libertad de Dios. Te invito a escapar de la prisión en la que tu alma ha caído, ¡te abro las puertas!
BIENVENIDO A MI SITIO WEB
Acerca de mí
¡Bienvenido a mi sitio web! Me presento, mi nombre es Abel Fernández. Nací en Argentina, un país destinado a prestarle servicio a Dios. Soy un gran buscador, una persona que buscó, buscó, buscó y finalmente encontró. Me describiría como alguien que, por designio divino, debió renunciar a todo lo que es de este mundo para poder entregarse plenamente a Dios y servir a Él.
En el año 2019, luego de llevar a cabo un ritual de renunciación y entrega a Dios, desperté en medio de la noche y percibí una presencia divina en mi cuarto. En ese momento, pude sentir el cálido Espíritu de Dios inundando todo mi ser. Comprendí de inmediato que había roto la desconexión con el Padre; ahora Su Espíritu moraba en mí. Mi ministerio había comenzado.
LA HUMANIDAD EN CAUTIVERIO
Ubicado en una de las regiones inferiores del universo, nuestro planeta, como seguramente habrás notado, no es un mundo de Luz. La Luz que llega del Padre Divino a esta región inferior del universo es muy limitada. En las regiones inferiores, los ángeles caídos son los amos y señores, los maestros del engaño, los reyes del karma. ¿Sabías que la enorme mayoría de las personas que habitan la Tierra son almas cautivas de estos seres que se rebelaron contra Dios? Creelo, lo son. Antes de esta vida, durante la misma y después de ella. La humanidad, conformada en su mayoría por almas propias de las regiones inferiores, corre ciega hacia la nada. Disfrazados de seres luminosos, los ángeles caídos persuaden a las almas de los falsos beneficios de encarnar una y otra vez bajo la ley del karma; las despojan de su Luz, se hacen de ella, ganan poder y en incontables y ridículas rondas físicas de existencia las mantienen atrapadas. Un perverso juego pseudoevolutivo del cual ellos tienen el control y en el que sólo ellos ganan. Hombre ciego, ¿dónde has dejado tus ojos? ¿Cómo no ves el cautiverio?
¿Sabías que para escapar del ciclo casi eterno de encarnaciones que experimentamos en la densidad de este planeta es necesario renunciar a todo lo que es de este mundo, entregarse plenamente a Dios y prestarle servicio a Él? Sí, es la única forma en la que un alma puede ser liberada. Luego de su vida en la Tierra, el alma liberada puede partir hacia lo Alto sin ser capturada. Si se nace en este mundo, se nace en cautiverio. Incluso las almas provenientes de lo Alto, enviadas aquí por Dios para cumplir un propósito, automáticamente caen en las garras de los ángeles caídos al encarnar en este mundo. Como bien concluirás, en este planeta, quien no elige ser de Dios, consciente o inconscientemente, es de los ángeles caídos. Aquí se nace en cautiverio.
TE OFREZCO LA MAYOR DE LAS LIBERTADES
He venido a este mundo a ofrecerte la mayor de las libertades, aquella de la que Jesucristo tanto habló: la libertad de Dios. Te invito a escapar de la prisión en la que tu alma ha caído. ¡Te abro las puertas! Te propongo pasar a ser de Dios para prestarle servicio a Él y así dejar de ser un alma cautiva. ¡En el servicio a Dios está la verdadera evolución del alma, no en un sinfín de absurdas encarnaciones bajo la ley del karma!
¿Qué puedo hacer? Puedo ayudarte a que muy fácilmente renuncies a todo lo que es de este mundo y a que te entregues plenamente a Dios para poder servir a Él. ¿Cómo puedo hacerlo? Trabajando en vos a distancia por no más de siete días, de manera altruista (sin costo alguno), energética y holográficamente, con absoluta maestría y bajo el poder del Espíritu. Básicamente, eliminando de tu ser las creencias que oponen resistencia a que renuncies a todo lo que es de este mundo y a que te entregues plenamente a Dios para servir a Él.
Transcurridos los siete días, voy a darte unas simples indicaciones para que lleves a cabo un ritual que marque tu renunciación y tu entrega. Con mi trabajo, tu renunciación y tu entrega a Dios resultarán 100% genuinas cuando realices el ritual, y tu alma será liberada.
¿Estás listo para dejar atrás el cautiverio perpetrado por los ángeles caídos? ¿Estás preparado para el cambio de paradigma que propongo? ¿Estás decidido a salvar tu alma? Entonces rompé las cadenas y sé de Dios. Escribime a abeldelaltisimo@gmail.com desde tu casilla de correo electrónico personal y solicitame que trabaje en vos. Incluí en el mensaje tu nombre completo (con todos tus nombres y apellidos, tal cual figuran en tu documento de identidad), tu fecha de nacimiento y país en el que vivís, y no olvides adjuntar una foto en la que pueda verse claramente tu rostro, preferentemente de cuerpo entero, porque necesito visualizarte de pie frente a mí para poder trabajar en vos a distancia. ¡No te demores! ¡La libertad está a tan solo un paso!
PREGUNTAS FRECUENTES QUE ME HACEN
P: ¿Qué significa renunciar a todo lo que es de este mundo?
R: Renunciar a todo lo que es de este mundo consiste en un cambio en la conciencia; se trata de tomar una decisión: la de priorizar a Dios, la de ponerlo a Él por encima de todo y de todos para hacer Su voluntad. Significa estar dispuesto a hacer a un lado todo lo que es del mundo para poder enfocarse en el Altísimo y servir a Él sin titubear. Claro que comporta también soltar aquello que te aferra a este mundo y se interpone en tu entrega y servicio a Dios. Y probablemente te estés preguntando qué es exactamente lo que podría estar aferrándote a este mundo inferior. Pues bien, varía en cada persona, pero podría tratarse de tus planes para esta vida, tu empleo o tu actividad laboral, ciertos proyectos, algunos vínculos, comodidades tal vez, mandatos familiares, mandatos sociales, quizá tus sueños, tus deseos, etc., etc., etc. Pero no te preocupes, para renunciar a todo lo que es de este mundo no es necesario que literalmente te desprendas de tus posesiones materiales, abandones todo y a todos y te retires de la sociedad. No, nada de eso. Lo principal es que la renunciación tenga lugar en tu conciencia, y yo te ayudo a que eso suceda, del resto se ocupa Dios, es decir, cuando lo considera necesario Él despliega sus recursos para que de verdad sueltes terminantemente lo que está atándote a este mundo e interponiéndose en tu entrega y servicio a Él. ¡Animate, solicitame que trabaje en vos cuanto antes! Que el miedo al cambio no te aferre al mundo, ¡este mundo no es de Dios!
P: ¿Qué supone entregarse a Dios?
R: Supone ponerse de rodillas ante el Él, rendirse ante Él; transferirle a Él el timón de tu vida para que pueda utilizarte como Su instrumento en este planeta Tierra. Cuando te entregás a Dios, permitís que Su voluntad influya en tus decisiones y acciones.
Quien no se entrega a Dios permanece en estado de rebeldía, despojado de su Luz, atrapado y enredado en la rebelión de los ángeles caídos sin siquiera sospecharlo; prisionero en las regiones inferiores del universo, envuelto en un perfecto engaño de falsa Luz y pseudoevolución perpetrado y controlado por las jerarquías caídas. ¿Te parece poco? ¿Hasta cuándo pensás seguir siéndoles funcional a los ángeles caídos? ¡No seas “ciudadano del mundo”, sé ciudadano del Reino!
P: ¿Qué sucede cuando se lleva a cabo el ritual de renunciación y entrega a Dios?
R: Se recibe el Espíritu Santo. Es de suma importancia realizar el ritual; resulta más que eficaz y puedo asegurar que marca el antes y el después. El trabajo energético y holográfico que efectúo previamente limpia tu ser en profundidad y propicia que en vos ingrese y resida el Espíritu de Dios; doy órdenes más que contundentes para que seas imbuido del Santo Espíritu. Toda persona que me solicite que trabaje en ella y lleve a cabo el ritual va a recibir el Espíritu Santo. ¡Sin excepción!
Ahora bien, en este umbral del apocalipsis existe un número reducido de personas que, al llevar a cabo el ritual, no sólo recibirá el Espíritu Santo, sino también un sello en la frente con el nombre del Padre y del Hijo (Apocalipsis 7 y 14). Me refiero a almas provenientes de lo Alto que estuvieron encarnadas dentro del pueblo judío en tiempos bíblicos y que comenzarán a actuar a medida que avance el plan de salvación de Dios. El Padre Divino está moviendo sus fichas. Juicios se ciernen sobre la humanidad y el regreso de Jesucristo con toda su gloria se aproxima. ¡No vaciles! ¡No te demores! ¡El plan de Dios ya está en marcha! ¡Se preservado, sé libre, sé de Dios!
P: ¿En qué consiste el ritual?
R: Básicamente consiste en orar, hacer peticiones a Dios y rezar. Es muy simple.
P: ¿Cómo se puede servir a Dios?
R: Se puede servir a Dios de mil maneras distintas. Lo que puedas hacer por Él va a depender de tu formación, tus talentos, tus capacidades, de lo que sepas o puedas hacer. Podría tratarse de pequeñas cosas o de enormes desafíos. Una vez que te entregues a Dios, vas a ser guiado, impulsado o redireccionado de alguna forma porque Dios mismo va a ser quien mueva tus hilos. Ideas serán sembradas en tu cabeza. Vas a intuir qué es lo que debés hacer, vas a sentir el impulso por llevar a cabo determinadas acciones. Él va a saber situarte en el lugar correcto y en el momento oportuno. Él va a saber conducirte hacia las personas que requieran de tu ayuda, conocimientos o habilidades. Él te asignará el papel que necesite que desempeñes. Serás colocado en el puesto que Él requiera que ocupes. ¡El orden divino sí puede ser establecido en la Tierra!
Existe triangulación en el servicio a Dios. Él puede utilizarte a vos, Su servidor, como respuesta a las peticiones o plegarias de una o varias personas, ya sea para resolver un problema, suplir una necesidad, impartir Su justicia, etc.
El servicio a Dios es un servicio desinteresado y se lleva adelante sin esperar nada a cambio. Tu motor propulsor no debe ser el dinero, el donativo o la recompensa que puedas obtener por la tarea asignada, sino el simple propósito de querer hacer la voluntad del Altísimo, de querer satisfacerlo motivado por el amor a Él por sobre todas las cosas. Cuando comiences a servir a Dios, lo que necesites para sobrevivir, desenvolverte en este mundo y hacer Su voluntad, te será dado por añadidura.
P: ¿Voy a tener que interrumpir alguna de mis actividades diarias o hacer algo en especial para que puedas trabajar en mi?
R: No, en absoluto. No voy a pedirte que hagas nada en particular, ni tampoco que permanezcas quieto, sentado o recostado a la hora de trabajar en vos. El trabajo energético y holográfico lo llevo a cabo puramente a distancia, sin molestarte, bañando tu ser una y otra vez con energías de altísima vibración y limpiando muy puntualmente con el patrón holográfico de la Flor de la Vida. ¡Estás en manos de un MAESTRO de maestros!
MIS FUENTES Y FORMACIÓN
El Bhagavad-gītā tal como es, libro de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda.
La Biblia, libro.
Pistis Sophía, libro de J. J. Hurtak.
El Libro del Conocimiento: las Claves de Enoc, libro de J. J. Hurtak.
Magnified Healing del Altísimo Dios del Universo, de Gisèle King y Kathryn Anderson.
The Melchizedek Method, de Alton Kamadon.
• Contemplación de bola de cristal.
CONTACTO Y REDES SOCIALES
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